Glaucoma

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El glaucoma es una enfermedad silenciosa que daña el nervio óptico del ojo. El nervio óptico se conecta a la retina, la cual es la capa de tejido sensible a la luz que recubre la parte posterior del ojo y está formado por muchas fibras nerviosas.
 

El ojo consta de dos cámaras, una anterior y otra posterior. Ambas están llenas de un fluido llamado humor acuoso, producido en la cámara posterior, el cual pasa por la pupila hacia la cámara anterior. Si la corriente de fluido es interrumpida, la presión aumenta. La presión intraocular normal (PIO) oscila entre 11 y 21 mm Hg. La presión ocular elevada aumenta el riesgo de desarrollar glaucoma.

 

 

¿POR QUÉ  SE  PRODUCE?

Para que la visión sea buena, es necesario que el nervio óptico esté sano.

El glaucoma provoca pérdida de fibras nerviosas, afectando el interior del nervio. De no tratarse, conlleva a una pérdida progresiva de la visión.

 

¿CÓMO SE PUEDE  PREVENIR?
 
A partir de los 35 años, es importante someterse a una revisión completa cada uno o dos años. Si reducimos la presión del ojo en las primeras etapas del glaucoma, podemos detener el progreso de la enfermedad y ayudar a proteger la visión.

 

Tienen mayor riesgo de desarrollar la enfermedad las personas:

  • Mayores de 60 años
  • Con familiares directos que han tenido glaucoma
  • De raza negra o asiática
  • Con alta miopía
  • Con otras enfermedades oculares
     




 

¿CUAL ES EL TRATAMIENTO  DEL GLAUCOMA?

El tratamiento del glaucoma tiene el objetivo de conservar la visión. La detección precoz es fundamental para evitar el deterioro del nervio óptico y empezar el tratamiento más adecuado. Puede ser médico, láser o quirúrgico. El tratamiento médico consiste en  gotas (básicamente colirios), se recomienda el fármaco que sea más eficaz y produzca menos efectos secundarios.


Recurrimos al tratamiento quirúrgico cuando el glaucoma no puede ser controlado con medicación. Existen varias técnicas en cirugía de glaucoma. Las más frecuentemente utilizadas son:  Valvula de Ahmed, Trabeculoplastia laser,  Iridotomía YAG-laser, Trabeculectomía (cirugía filtrante), Cirugía no perforante con excimer laser, entre otros.